jueves, octubre 13

Sin miedo y sin cabeza.

Nos privamos de hacer muchas cosas, por el miedo a pensar lo que pueda venir detrás de nuestros actos, sí, las consecuencias, pero nunca pensamos en que las consecuencias de algo también pueden ser positivas. Es cierto que no todo en esta vida sale como uno quiere, pero por eso no se tiene una mala vida. Todos tenemos nuestros buenos tiempos. Y los que no son tan buenos, hacen que disfrutemos mucho más de los que verdaderamente salen como queremos. Pero nada puede salir como quieras si no apuestas por ello, si no te expones a las consecuencias de tus actos. Por eso no voy a pensar si no es necesario, voy a hacer, decir, llorar, gritar, reir, correr, saltar, comer, bailar... cuando quiera, y cuando crea que es conveniente hacerlo. Voy a esperar las consecuencias de mis actos con la mayor de mis sonrisas, y si no son buenas, voy a seguir sonriendo igual. Sin arrepentimientos, sin miedo a lo que pueda pasar ni a lo que digan los demás, sin pensar las cosas, sí, vale, me comportaré como una niña, pero los niños viven felices y sin preocupaciones…



2 comentarios:

Unknown dijo...

me ha encantado tu blog, escribes muy bien ya tienes 1 seguidora mas!
te dejo el mio y si te gusta pues...hazte segudiora
www.hunterchic.es

Pequeño Desastre dijo...

Muchas gracias Marta!
No dudes que te seguiré, me apasiona la moda!:)